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Madrid Pablo Iglesias

Madrid Pablo Iglesias

Esta vivienda en esquina establece un diálogo privilegiado con la ciudad. Su amplia fachada y la abundante entrada de luz natural convierten el entorno urbano en una presencia constante, capaz de transformar la percepción de los espacios a lo largo del día. La singular condición de la planta, completamente abierta al exterior y sin patios interiores, permite que las estancias principales se apropien de las mejores orientaciones, disfrutando de ventilación cruzada y una luminosidad excepcional.

La organización interior responde a una búsqueda de claridad y eficiencia. Las zonas de servicio se concentran junto a la medianera, liberando el resto de la vivienda para un uso más abierto y flexible. La eliminación de pasillos y espacios residuales favorece una secuencia fluida de ambientes conectados, donde la arquitectura se pone al servicio de la experiencia cotidiana.

Entre los elementos recuperados destaca la estructura metálica original, que emerge con naturalidad en la zona de estar para aportar profundidad, identidad y una elegante huella industrial. Frente a ella, las carpinterías de nogal introducen un contrapunto cálido y sofisticado, envolviendo los espacios en una atmósfera serena y atemporal.

El proyecto presta una especial atención a aquellos detalles capaces de conectar pasado y presente. Es el caso de la celosía original de bloques de hormigón de la cocina, concebida inicialmente para ocultar las áreas de servicio y recuperada ahora como una pieza de gran valor arquitectónico. Su presencia aporta textura, filtra la luz y establece un vínculo directo con la memoria del edificio.

La intervención culmina en un espectacular ventanal en esquina que redefine la relación entre interior y exterior. Cuando se abre, la vivienda se expande hacia la ciudad, difuminando los límites físicos y permitiendo que la luz, el aire y la vida urbana formen parte del paisaje doméstico. Un gesto arquitectónico que amplifica la sensación de espacial y convierte cada estación en una invitación a habitar el espacio de una manera más libre y diferente.

Madrid Anastasio Herrero

Madrid Anastasio Herrero

Enclavada en el interior de la manzana y abierta exclusivamente a patios, esta vivienda encuentra en sus propias limitaciones el punto de partida del proyecto. La geometría de la planta y la disposición de los huecos sugieren de manera natural una organización clara entre las áreas de día y de noche, así como entre los espacios de relación y los ámbitos más funcionales.

La intervención apuesta por una distribución fluida que elimina pasillos y zonas de transición innecesarias, permitiendo que cada metro cuadrado contribuya activamente a la experiencia de habitar. El espacio gana amplitud y continuidad, favoreciendo una percepción más abierta y luminosa de la vivienda.

Uno de los hallazgos más singulares surge al recuperar la estructura metálica original, hasta entonces oculta. Una vez liberada de revestimientos superfluos, pasa a convertirse en protagonista de la zona de estar, aportando autenticidad, carácter y una sutil memoria industrial al conjunto.

La personalidad de la vivienda se refuerza a través de una cuidada carpintería de madera lacada en un delicado azul pálido, un recurso que aparece como hilo conductor entre las distintas estancias y dota al proyecto de una identidad propia, serena y reconocible.

Como contrapunto, la cocina y los baños se conciben como pequeños universos cromáticos. Cada uno despliega una paleta específica y una atmósfera singular, transformándose en auténticos cofres de color que introducen sorpresa, riqueza visual y una dimensión más lúdica al recorrido doméstico.

Madrid Pamplona

Madrid Pamplona

Esta vivienda explora una forma de habitar más abierta, flexible y conectada. Su condición exterior, combinada con la presencia de un patio de generosas dimensiones, permite que la luz natural se convierta en un elemento vertebrador capaz de alcanzar cada rincón de la casa. La planta alargada y la disposición de los huecos sugieren una organización alejada de las divisiones convencionales entre día y noche, dando lugar a una distribución más libre y contemporánea.

La eliminación de pasillos y espacios de circulación transforma cada metro cuadrado en superficie habitable. Las distintas estancias se relacionan directamente con los espacios comunes, favoreciendo usos cambiantes y permitiendo que dormitorios, estudios o salas auxiliares puedan integrarse de manera natural en la vida cotidiana de la vivienda.

Uno de los principales protagonistas del proyecto es la estructura original de hormigón. Oculta durante años, emerge ahora en toda su expresión gracias a una cuidadosa labor de recuperación que pone en valor la contundencia de vigas y pilares. Su presencia aporta una fuerte identidad arquitectónica y dota de unidad al conjunto, estableciendo un lenguaje honesto y atemporal.

Las generosas vigas de hormigón, lejos de entenderse como una limitación, se convierten en una oportunidad de proyecto. Aprovechando su potente geometría, se incorporan soluciones que canalizan y distribuyen la luz natural hacia las zonas más profundas de la planta, amplificando la sensación de amplitud y continuidad espacial.

Frente a la fuerza tectónica del hormigón, los numerosos detalles de carpintería de madera introducen una dimensión más cálida y doméstica. Su presencia matiza la rotundidad de la estructura y aporta textura, confort y equilibrio, construyendo una atmósfera serena donde la materialidad se convierte en la auténtica protagonista.

El resultado es una vivienda de espacios fluidos y versátiles, donde la luz, la estructura y los materiales dialogan para crear una arquitectura que combina carácter, funcionalidad y una refinada sensación de bienestar.

Madrid Alenza

Madrid Alenza

Vivienda interior a patio de manzana de generosas dimensiones. La propia tipología de la vivienda, con el acceso por el lado opuesto a las zonas de día, provoca un largo pasillo imposible de eliminar. Para animar su recorrido se crea una candileja perimetral en todo el contorno de la vivienda que ayuda a unificar e iluminar todas las zonas comunes y que, en ocasiones, se convierte en cortinero. Para minimizar la longitud del pasillo la cocina pasa a formar parte de la secuencia de espacios que se abren a su paso. Todo el techo de la vivienda se pinta en un color gris oscuro, junto con las tabicas que forman los cortineros, creándose un fuerte contraste con los muros perimetrales, dando mucha profundidad espacial al conjunto. Se utilizan numerosos detalles de carpintería de madera y se deja vista la estructura metálica existente que se oxida al ácido para barnizarse posteriormente.

Madrid Castellana

Madrid Castellana

Vivienda de mediados del siglo XX. Toda la vivienda es exterior y cuenta originalmente con dos amplias terrazas. Se modifica de forma radical la distribución original, cambiando de ubicación la cocina que deja de entenderse como una zona de servicio para convertirse en una parte más de la parte pública. Desde la entrada se percibe el exterior con una diagonal que atraviesa todas las zonas comunes de la vivienda aumentando la percepción espacial. En la entrada, y separada del resto de la vivienda, se ubica una habitación que puede utilizarse como dormitorio o pequeño despacho profesional. La terraza que se abre al paseo de la Castellana se cierra, evitando los ruidos que proceden del intenso tráfico. El cerramiento consiste en un enorme ventanal de tres hojas protegido por una celosía de lamas regulables. En verano, con el ventanal totalmente abierto, todo el comedor se puede entender, así, como una zona semiexterior. Al ser toda la vivienda exterior y carecer de patio se proyecta una zona de tendedero y lavadero amplia y bien equipada. Los detalles de madera maciza barnizada en su color natural dan calidez a toda la vivienda y, junto con el vinilo de Vescom de las paredes, hacen que la vivienda se mantenga en óptimas condiciones de conservación y minimizan los costes de mantenimiento. Se deja la estructura de hormigón vista a la que se adosan instalaciones de aspecto industrial creando un fuerte contraste con los detalles de madera que enriquece la experiencia sensorial del espacio.